Cirugía de la columna vertebral

La cirugía de la columna vertebral es una de las especialidades que ha desarrollado los cambios más revolucionarios en los últimos años.

El objetivo es corregir las anomalías estructurales de la columna vertebral que origina el dolor de espalda, cuando esa es la causa. Por ejemplo, cuando una hernia discal comprime una raíz nerviosa, y todos los tratamientos no quirúrgicos han fracasado, extraer el material discal herniado permite eliminar la compresión.

En el IAC se realiza la indicación de un tratamiento quirúrgico en base a la Evidencia Científica demostrada y a las diferentes Guías de Practica Clínica, de las cuales han tenido la oportunidad de participar, los miembros que forman este Instituto.

La cirugía está indicada, además de en casos evidentes como fracturas, tumores o algunas escoliosis, en aquellos casos en los que se demuestra que:

  • Hay una compresión de las raíces nerviosas o la médula, suficientemente importante como para dejar secuelas en caso de que no se resuelva con rapidez, ese es el caso de la intervención por “síndrome de la cola de caballo debido a hernia discal”.
  • Hay una compresión de las raíces nerviosas que, aunque no vaya a dejar necesariamente secuelas, causa síntomas y dura más de 6 semanas sin mejorar pese a los tratamientos no quirúrgicos.
  • Dolor lumbar incapacitante derivado de una inestabilidad vertebral que no responde al tratamiento conservador no quirúrgico.
  • Problemas de deformidad de la columna como la escoliosis del adolescente, la escoliosis congénita o las escoliosis del adulto
  • Lesiones tumorales o infecciosas

Tanto el riesgo como el tipo de pruebas que es necesario aplicar se decide en conjunto con el resto del equipo quirúrgico y siempre de forma individualizada para cada paciente.

Así, se consigue optimizar la estrategia quirúrgica proporcionando a la vez mayor seguridad ya que se minimiza la posibilidad de lesión nerviosa.

Uno de los equipamientos que destacamos a la hora de realizar una intervención es la MONITORIZACIÓN NEUROFISIOLÓGICA INTRAOPERATORIA (MNIO). Se trata de un equipamiento que proporciona la máxima seguridad en las intervenciones de la columna. La monitorización neurofisiológica intraoperatoria (MNIO) consiste en la aplicación de diferentes pruebas neurofisiológicas para la valoración de la función del sistema nervioso (cerebro, médula espinal y nervios periféricos principalmente) durante las intervenciones quirúrgicas que puedan presentar riesgo de lesión neurológica.