¿Mi problema tiene solución?

Lo fundamental en el tratamiento de las dolencias de espalda es aportar la información suficiente para que el paciente sepa qué le ocurre y qué perspectivas de solución existen, así como dar consejos concretos que le ayuden a sobrellevar el episodio doloroso y disminuir su duración y el riesgo de que repita (fomentando las actitudes activas y reduciendo el miedo).

Calidad humana

Diferentes estudios científicos demuestran que los pacientes valoran no sólo la efectividad de los tratamientos, sino también la calidad humana del trato recibido por sus médicos, que les inspiren confianza, y entiendan su situación y vivencia.

Podemos ayudarle

Las dolencias de la columna son uno de los problemas de salud más prevalentes en nuestra sociedad. Las causas de estas dolencias, por lo general, son inespecíficas, y se producen en la mayoría de las ocasiones por problemas de deshabituación muscular y malos hábitos posturales. No obstante, en algunas ocasiones, pueden ser debidas a:

  • Alteraciones reumatológicas.
  • Infecciones.
  • Tumores.
  • Problemas degenerativos que provoquen una alteración estructural con lesión de estructuras neurológicas.

Por ello, el manejo de estas dolencias debe realizarse desde un ámbito multidisciplinar, con especialistas de diferentes ámbitos trabajando de forma conjunta con el único objetivo de conseguir el mayor beneficio y mejora en la calidad de vida del paciente.

Opciones terapéuticas

El objetivo es corregir las anomalías estructurales de la columna vertebral que origina el dolor de espalda, cuando esa es la causa. Por ejemplo, cuando una hernia discal comprime una raíz nerviosa, y todos los tratamientos no quirúrgicos han fracasado, extraer el material discal herniado permite eliminar la compresión.

En el IAC se realiza la indicación de un tratamiento quirúrgico en base a la Evidencia Científica demostrada y a las diferentes Guías de Practica Clínica, de las cuales han tenido la oportunidad de participar. Por ejemplo, la cirugia esta indicada, ademas de en casos evidentes como fracturas, tumores o algunas escoliosis, en aquellos casos en los que se demuestra que:

  • Hay una compresión de las raíces nerviosas o la médula, suficientemente importante como para dejar secuelas en caso de que no se resuelva con rapidez (ese es el caso de la intervención por “síndrome de la cola de caballo debido a hernia discal”.
  • Hay una compresión de las raíces nerviosas que, aunque no vaya a dejar necesariamente secuelas, causa síntomas y dura más de 6 semanas sin mejorar pese a los tratamientos no quirúrgicos.
  • Dolor lumbar incapacitante derivado de una inestabilidad vertebral que no responde al tratamiento conservador no quirúrgico.
El objetivo es disminuir el dolor para mejorar la calidad de vida del paciente. En muchas ocasiones, los tratamientos locales producen una mejora significativa de los síntomas, que permite una reincorporación del paciente a las actividades habituales de su vida. Estos tratamientos pueden tener una duración que varía entre semanas a años.
En el IAC se realizan las técnicas más avanzadas de tratamiento de dolor, que incluyen:

  • Infiltraciones epidurales y facetarias.
  • Infiltraciones de articulaciones sacroiliacas.
  • Discolisis.
  • Denervaciones facetarias.
El objetivo de la Rehabilitación es mejorar la estática de la columna y disminuir la inflamación, para obtener un alivio duradero de los síntomas. Diferentes estudios han validado la importancia que tienen medidas como la higiene postural, la escuela de espalda o el ejercicio, como principio básico que protege a la espalda de padecer diferentes dolencias.