El dolor de espalda constituye, por orden de frecuencia, el primer problema de salud crónico en España, muy por delante de patologías como la hipertensión arterial, la artrosis, la artritis o el reumatismo. Alrededor de un 80 por ciento de la población ha sufrido, o lo hará a lo largo de su vida, dolores de espalda. Los datos son contundentes: a un 18,6 por ciento de la población española le duele la espalda, por múltiples causas y con diferentes grados de intensidad, y más de la mitad han tenido que reducir su actividad social. Aún peor, cerca de un 40 por ciento se han visto obligados a solicitar la baja laboral, con carácter transitorio e incluso permanente.
La elevada prevalencia de esta patología se explica al tratarse de un trastorno muy heterogéneo, que puede afectar a varias partes del cuerpo y no sólo a la parte posterior del tronco, y que puede ser motivado por diferentes causas, desde la edad y la dieta a aspectos relacionados con el estilo de vida de la persona afectada.
Esta heterogeneidad, provoca que su manejo no siempre este basado en unos criterios  de  evidencia científica. La Medicina basada en la Evidencia (MBE), término acuñado por Gordon Guyatt, se define como un proceso cuyo objetivo es el de obtener y aplicar la mejor evidencia científica en el ejercicio de la práctica médica cotidiana. Para ello, se requiere la utilización concienzuda, juiciosa y explícita de las mejores «evidencias» disponibles en la toma de decisiones sobre el cuidado sanitario de los pacientes. En nuestro idioma, se entiende por evidencia la certeza manifiesta sobre una cosa que elimina cualquier duda racional sobre la misma.
Frente al ejercicio médico apoyado por la autoridad de expertos, más o menos próximos, y las observaciones clínicas no sistematizadas (experiencia personal), el nuevo paradigma de la MBE mantiene un alto valor a la experiencia clínica, pero la vincula indisolublemente con la mejor evidencia científica publicada sobre el problema concreto del paciente. Practicar la MBE significa integrar la competencia clínica individual con la mejor evidencia clínica externa disponible a partir de la investigación sistemática. Por competencia o maestría clínica individual se quiere significar la habilidad y el buen juicio que el clínico adquiere a través de la experiencia y la práctica cotidiana. La mayor competencia se puede reflejar de muchas maneras, pero sobre todo en la realización de diagnósticos más efectivos y eficientes (evitando la multiplicación de estudios innecesarios, que vemos tan habitualmente), y en un trato humano que contemple los problemas, derechos y preferencias del paciente a la hora de tomar decisiones clínicas sobre su cuidado.
El mayor inconveniente con el que nos encontramos en el momento actual, es que el manejo de estos problemas se realiza de forma individualizada por diferentes expertos que, basándose fundamentalmente en su experiencia personal, aplican el tratamiento que mejor conocen. Por ello es cada vez es más frecuente que acuda a la consulta de un especialista un paciente que ha pasado previamente por un fisioterapeuta o un osteópata, que siendo especialistas en el tratamiento de un problema, no lo son en el diagnostico global
El abordaje de una enfermedad crónica hace necesario un enfoque multidisciplinar, que no se ha de limitar a un cuadro por dolor, sino que ha de tener en cuenta otras consideraciones de tipo social, laboral y psicológico.
Desde hace años,
el Instituto Avanzado de Columna y en la Unidad de Columna de La Fundación Jiménez Díaz viene dando un enfoque multidisciplinar a los problemas de columna. La Unidad está compuesta por Cirujanos, Rehabilitadores, Reumatólogos, Médicos de Familia y en colaboración con quiroprácticos, unidades de psicología, o un Centro de Readaptación con Yoga. Las sesiones clínicas diarias, en la que se discuten los casos y se plantean las diferentes opciones terapéuticas han evolucionado hacia una visión homogénea de los problemas, y permite ofrecer una solución optimizada a cada caso. Además, el registro mediante escalas de valoración funcional, la participación en diferentes estudios multicéntricos internacionales y la valoración de los resultados obtenidos después de los diferentes tratamientos quirúrgicos realizados, nos ha permitido mejorar en las indicaciones de las diferentes opciones quirúrgicas con las que contamos, uniendo una experiencia clínica con los datos aportados por la comunidad científica. Gracias a ello hemos conseguido mejorar nuestros resultados, obteniendo un alto grado de satisfacción en el cumplimiento de las expectativas de nuestros pacientes, y evitando en muchas ocasiones procedimientos quirúrgicos innecesarios.

quirofano1-800px