La hernia de disco cervical es una enfermedad que se presenta con relativa frecuencia, especialmente en la población entre 30 y 50 años. Aunque en ocasiones puede tener un origen traumático, lo más frecuente es que se produzca de manera espontanea. Los síntomas son fundamentalmente el dolor cervical asociado a un dolor que se irradia por el brazo, y que en ocasiones puede producir sensación de pérdida de fuerza y de sensibilidad.

Al igual que en la columna lumbar, las hernias de disco cervicales son rupturas del anillo del disco que producen una compresión de la raíz por un componente mecánico y otro inflamatorio. Por lo general, el cuadro es autolimitado, y se acaba resolviendo sólo con tiempo. Sin embargo, en algunas ocasiones el dolor es persistente, o la afectación neurológica puede ser progresiva, estando entonces indicado el tratamiento quirúrgico mediante resección del disco y fusión del segmento operado

En el estudio  a largo plazo realizado por el Instituto Avanzado de Columna y cuyos resultados iniciales fueron presentados en la North American Spine Society y la European Spine Society, queda patente la gran eficacia que tiene este procedimiento, mejorando en más del 90% de los casos todos los parámetros funcionales y el dolor del brazo desde el postoperatorio inmediato. El índice de complicaciones es muy bajo. Una de las mayores preocupaciones que existe es que la cirugía en ese nivel pueda repercutir de alguna forma de manera negativa sobre los segmentos adyacentes al operado. En nuestro estudio se observa que con el uso de las cajas de tantalio se consigue una recuperación de los parámetros fisiológicos de la columna, sin que se produzca una afectación de los discos adyacentes a los 5 años de revisión.

El análisis de nuestros resultados nos anima a seguir por la misma línea de trabajo que venimos realizando durante los últimos años