Hace unos meses tuve la oportunidad de dar un TED talk sobre ‘’Cómo manejar un equipo en tiempos difíciles”, donde recordé mi participación como cirujano ortopédico en Mostar, durante la guerra de los Balcanes en 1994. Fue una de las experiencias más valiosas de mi vida, donde aprendí la importancia de ser un buen líder para manejar situaciones difíciles. España está viviendo la pandemia del Coronavirus y nos enfrentamos a una crisis sanitaria sin precedentes por lo que me gustaría recordad ese Ted Talk y los paralelismos entre la situación actual y ese estado de guerra y la manera en la que hemos utilizado esa experiencia y los principios adquiridos, en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Uno de los problemas más graves que tuvimos que afrontar en España, fue la falta de información o más bien la desinformación. La mayoría de los clínicos pensó a principios de año, que el COVID iba a pasar como las epidemias del SARS y el MERS hace años y que en Europa estaríamos a salvo. Yo era uno de esos. Sin embargo, cuando empezaron los primeros casos en Italia, vimos que las cosas iban a ser diferentes.
A mediados de febrero,cuando mantuve una conversación con el doctor Pedro Berjano, un magnífico cirujano de la columna afincado en Milán y gran amigo, me empecé a dar cuenta de que las cosas se iban a poner difíciles. Empezamos a tener problemas en el hospital Infanta Elena de Valdemoro a finales de febrero, y se activó un plan de crisis.
Puedo decir ahora que me siento orgulloso de haber formado parte de un equipo de trabajo magnifico, formado por personas que fueron capaces de afrontar esta situación tan dramática sin personal suficiente ni el equipamiento protector adecuado. El jefe de urgencias, el jefe de la UCI, el jefe del servicio de Anestesia y el de servicio de Medicina Interna junto con uno de los jefes de enfermedades infecciosas, trabajando con muchos otros que dieron un paso adelante. Todos demostraron lo que tenia que hacer un líder en esta situación, muchos más que otros, especialmente el Gobierno al que se le esperó, pero nunca apareció.
En estas situaciones de guerra, siempre nos enfrentamos a tentacione, que debemos evitar, para mantener al equipo unido:

1ª Tentación: Transmitir la situación de alarma y pánico. En su lugar, informamos sobre la situación de una manera transparente y tranquila, mientras dejábamos claro que la situación era seria. Respiramos profundamente y analizamos con cuidado la situación para poder trabajar con el equipo y establecer prioridades claras. De esta manera, podíamos ser efectivos y eficientes a nivel interno, mientras intentábamos manejar el caos externo.
El servicio de Patología de Columna, continuó con la actividad normal, adaptándola a las circunstancias actuales. Paramos todas las cirugías, excepto las urgentes, pero seguimos con la consulta de telemedicina desde otro edificio. Hemos seguido con esta consulta hasta ahora, lo que nos ha permitido resolver muchos problemas, y alguno de ellos críticos donde el paciente ha venido presencialmente. Hemos mantenido las sesiones clínicas donde discutimos los casos, pero siempre de forma online.
Actualmente, el 90% de las camas del hospital están dedicadas al tratamiento de pacientes COVID-19. Algunos de nosotros hemos estado involucrados en segunda o tercera línea de apoyo para estos pacientes. Ayudando a llamar a familias o como apoyo en la UCI, donde pudieron triplicar la capacidad con camas y comprando equipamiento nuevo. Había problemas en triplicar el número de trabajadores. Algunos de nosotros también trabajamos en el Hotel medicalizado, creado para facilitar la descarga de pacientes que necesitaban menos cuidado.

2ª Tentación: Culpabilidad. Nunca culpamos a nadie: trabajar en equipo es clave para sobrevivir a las situaciones difíciles. Por supuesto, la falta de equipamientos o la anarquía del Gobierno siempre ha estado ahí. Pero intentamos seguir trabajando y centrarnos en nuestra actividad diaria. Paralelamente, era hora de explorar nuevos mecanismos para mejorar nuestro trabajo a corto plazo y optimizar las diferentes áreas de protocolo.

3ª Tentación: Dejar que tus emociones decidan tu respuesta. En su lugar, intentamos ser fuertes y constantes siempre, unidos en la misma dirección. Todo el personal ha estado trabajando 7 días a la semana sin pensar en recompensa.

4ª Tentación: Ocultar información. Sin embargo, nosotros siempre le dimos a todo el mundo toda la información necesaria y que necesitaban saber. Intentamos mantener a nuestra gente informada y mantenerles enfocados en el trabajo que sí podían hacer, en vez de preocuparse por el trabajo que no podían hacer. Como dije, el miedo más grande era el no disponer de las medidas de protección suficientes, pero eso era lo que teníamos. Recientemente, el New York Times publicó un artículo; ‘’Los Kamikazes de la Sanidad: Como los trabajadores de la sanidad están peleando contra el Coronavirus, sin protección’’. Describían que 12.000 trabajadores de la sanidad han contraído el Covid-19 en España debido a la falta de equipamiento protector.

De alguna manera, estamos en una situación de guerra y como en todas las guerras, el final está cerca. Hay muchos futuros posibles, y todo depende de la respuesta del Gobierno y de la sociedad al coronavirus y las de las secuelas económicas. Esperamos que utilicemos esta crisis para reconstruir y crear algo mejor y más humano. Pero en mis recuerdos siempre quedará la increíble actitud de todo el mundo trabajando unido en el hospital. Hace que todo merezca la pena.